El amor, un sentimiento hermoso, gratificante, que nos llena de emoción, puede ser también una espada de doble filo.
Al corazón hay que tratarlo con cuidado, mucho cuidado. El corazón es como una vasija de cristal, hay que cuidarlo para que no se rompa o se raje. Cuando la pareja tiene problemas o discusiones se puede rajar un poco, esto puede quedar así o puede -limarse- con amor y trabajo en equipo. Hay otras ocasiones en que por descuido cae esta vasija y se rompe en mil pedazos. Ahora hay varias opciones, unos optaran por deshacerse de los restos y comprar una nueva, otros guardaran los pedacitos porque aun lo estiman, y aunque rota, sigue siendo la estimada vasijita. No es muy común, pero suele darse de que se decide re-armar la vasijita en conjunto, y mas vale que sea con un buen pegamento y de la manera correcta, porque sino sera inservible para su objetivo, almacenar[amor]. Si tiene huecos todo lo que entré se filtrará. Si todo sale bien, ese mismo cariño contenido, por ser algo especial sellara esas pequeñas rajaduras que hayan quedado.
Es bueno recordar entonces, cuidar del corazón porque porque contiene un sentimiento muy preciado, late por personas especiales y por ello es de tratarle bien.
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