sábado, 5 de septiembre de 2020

La 2da voz está de regreso

Releyendo aquí me di cuenta desde hace años atrás existe una dualidad en mi cabeza y hoy la vivo nuevamente. Es una voz que me contradice o que es opuesta a mis sentimientos. Es esa voz de mi razón que trata de entender todo lo que mi corazón no puede, o que simplemente trata de hacerme ver las cosas objetivamente.

Las dos voces hablan, hablan mucho. 

La primera voz es mi yo sentimental que entra en automático, que solo siente y que se emociona por cositas simples. Ese yo que se exalta mucho, que hace chillidos de emoción y que se sonroja de la nada. Luego entra "la voz de la razón" y me reclama que no me emocione tanto, que lo tome con calma. Me da razones por las cuales no emocionarme tanto o ilusionarme. Es una voz un poco molesta y la tengo al margen. Sé que está allí y me tratará de volver los pies a la tierra cada que trato de volar un poco. 

Aquí vuelve la mentalidad del "whatever" que explique en otra publicación y que me dice: disfruta. Si te hace feliz, aunque sea tonto, aunque no tenga bases, aunque sea lo que sea, si te hace sentir algo, permítete sentir. No importa si luego nos estrellamos con la bendita razón y nos dice con su voz un "te lo dije". No importa. Quiero permitirme sentir, permitirme emocionarme, permitirme ser feliz. 

Entonces, "voz", bienvenida de regreso, pero probablemente siga sin escucharte mucho. Gracias por estar, sé que me cuidas, pero vamos a permitirnos disfrutar. 

 

La suma de todo

No sé donde he estado todos estos años, pero no ha sido aquí. 

Me olvidé de escribir, me olvidé de reflexionar. 

Hace poco volví a entrar a este blog. No recordaba todo lo que había escrito, ni ninguna de mis últimas publicaciones. Cuando se me cruzaba a la mente IguanaSobreHielo, lo que traía era la entrada de la tortuga Esperanza, pero todo lo demás se había ido. Me sorprendí gratamente. No esperé encontrar el nivel de reflexión, el nivel de profundidad, ni las palabras que salieron alguna vez de mí. Me emocioné, y me gusté a mí misma. Pequeñas cosas han cambiado, pero sigo siendo esa chica, que ahora una vez más está viviendo con ese torbellino en la cabeza. 

Reencontrarme con mis palabras me llevó a una pequeña reflexión, y la anoté rápido en un papel. Son de esas cosas que de repente hacen sentido en la cabeza pero lamentablemente se olvidan. Por lo menos a mí me pasa. Esta vez no lo quise dejar ir. Quise anotarla, quise describir lo mejor que pude ese aja! moment, para poder hoy sentarme a escribir a detalle todas esas ideas que en un par de minutos hicieron conexiones dentro de mí. 

También estoy aquí escribiendo para darme una lección. Para que la Ari del futuro vea y entienda esas "revelaciones" que ella misma tuvo y no se le olvide lo bonito que es explicarse. Lo bonito que es sentir que algo hizo sentido en su mente, y que aunque luego lo deje de lado, pueda retomarlo después y sentirse orgullosa de sí y volverse a entender a sí misma. 

Ahora, a lo que vamos...

Ver mi yo del pasado, ver mi palabras y lo que cruzaba por mi cabeza hace más de 5 años me hizo pensar en como "cambiamos" a través del tiempo. Decimos que crecemos y que cada día somos diferentes, y lo creo de cierta manera, aunque también no del todo. El "no del todo" no significa que crea que nos quedamos estáticos, ni que no evolucionamos con el paso de los años, pero tampoco creo que nos convirtamos en otra persona, que es lo que luego puede darse a entender con el "cambié". Con el paso del tiempo, somos esa misma persona del inicio, más todo lo que nos ha pasado desde ese entonces hasta acá, somos una versión mejorada, pero la misma alma, la misma esencia.

Los últimos días he estado dando miradas al pasado, y no solo al pasado de hace un par de años,  sino a casi una década atrás o más. Leí mis comentarios en fotos, leí conversaciones viejas, leí incluso en pequeño diario que tenía cuando tenía cinco. También leí cosas nuevas que he escrito y encontré un factor común, yo. Suena un poco obvio pero realmente me sorprendió ver que mucho de mi forma de ser y forma de expresar se ha conservado casi intacta, a pesar del paso de los años y de las muchas cosas que han pasado en ellos. 

Un ejemplo un poquito extraño me pasó la semana pasada que releí un papel en que había escrito sobre como me sentía. Comenzó como un parrafo bastante intenso de emociones que acabo con "tengo hambre" y se acabó el texto. Me recordó mucho al diario de la Ari de 5 años, en la que hablaba de digimon y todas las tareas que habia hecho y de repente se saltaba a decir "descansé, descansé", o algun comentario totalmente random. Sí, esa soy yo. Extrañamente la misma, con cosas nuevas en su vivir, pero con la misma actitud de siempre. No soy diferente, no he "cambiado", soy esa niña que ha crecido, que ha experimentado cosas, que ha vivido la vida y con ello ganó nuevos insights, pero soy ella misma. 

Eso se me hizo una revelación bien importante. Yo sigo siendo yo. Sigo siendo esa Ari de ayer, soy esa Ari hoy y seré esa Ari mañana. Las diferencias radican en la vida que ha pasado entre ellas. Con eso en mente quiero cuidar a la Ari de hoy, quiero que viva cosas bonitas, quiero que sea feliz y que reflexione, porque esa Ari de hoy, más la Ari de ayer, serán la Ari del futuro. Es una construcción continua, una construcción sobre el mismo suelo, sobre los mismos cimientos. 

Eso sí, no me gustaría que esto se interprete como que no tenemos la opción de modificarnos y de ser mejores, o peor aún que si hicimos una cosa mala debemos ser juzgados para siempre por ello porque seguimos "siendo las mismas personas". No creo eso. No soy y no somos esa 1 cosa mala que hicimos, así como no somos esa 1 cosa buena que hicimos. Tal vez la gente nos recuerde por momentos y ejemplos en particular, pero no somos esa única instancia,  somos más. Somos la suma, la suma de lo bueno, la suma de lo malo, la suma de las experiencias, y todo eso, una encima de la otra hace lo que somos ahora. 

jueves, 24 de julio de 2014

Lo quiero todo

****I like… (or at least do not dislike) everything****


¿Qué comer hoy: eso que ya probé y me agradó, o eso raro y desconocido? 
Me pongo a pensar y digo: a lo mejor la respuesta está en saber ¿qué me gusta, qué en verdad me gusta? Hago turbulencia en mi mente y no puedo concretar. Resulta que siento que hay tantas cosas por conocer que prefiero evitar tirarlas a la borda en mi ignorancia. Decir me gusta X, Y cosa y lo demás se queda fuera, mmmm.. no me suena bien. ¿Cómo puedo descartar lo que no conozco aún? 

En mi opinión sólo nos puede 'gustar' lo que conocemos. Siguiendo con la comida, recuerdo a mi yo pequeño no queriendo comer vegetales. Alguien me pregunto ¿cómo sabes que no te gusta eso si no lo has probado? Ya luego pensando, pues sí, tiene un punto. Crecí y dije: pues voy a probar las comidas del mundo,  les pondré buena cara y ... van pa' dentro [jajajaja]. Así lo he hecho, y no digo que me fascine todo pero pasan. [creo que la única cosa con la que he tenido problemas ha sido el NATTO, que es soja fermentada, pero al menos puedo decir 'lo probé, casi me desmayo del olor/sabor/iack, pero lo viví']

Pero regresando a la pregunta Cold Iguana, ¿qué te gusta? Pues mira, prefiero no contestar. Decir que X, Y cosas me gustan siento es muy limitante. De la infinidad de cosas que hay en el mundo, ¿con esa pregunta quieres que elija a sólo un par para que 'me gusten'? El hecho de que me 'gusten', ¿significa las tengo que repetir indefinidamente? No lo quiero así.

Disculparán que el ejemplo del día sea de comida pero es casi hora del almuerzo y tengo hambre. Sin embargo la idea se puede extender a otros ordenes. Por eso, no me preguntes de mi película favorita o lo que quieras preferido. Hay tanto, que hacer una selección de esa magnitud simplemente no le hace justicia a las variedades que tenemos en frente. 

En estos momentos puedo decir : 'me gusta todo porque quiero probar todo, ya luego podemos ir descartando'

Ahora, contestando la pregunta ¿qué comer? Iré por lo raro y nuevo. Señores, no quiero una vida donde no haya explorado todo porque sí, lo quiero todo.

lunes, 14 de julio de 2014

Corriente de emociones

Esta creo es la entrada con más caos que he publicado. 
Un ejemplo de mi mente cuando se atormenta. 

Haré un paréntesis antes de empezar a abordar el siguiente punto de la colección 'Proceso creativo' porque realmente no me puedo concentrar.  Solo me pongo a pensar y digo: ¿será que pienso mucho las cosas? ¿por qué tengo que todo reflexionarlo tanto? ¿todas las personas hacen eso? Supongo que sí. Pero a lo mejor no todos se ponen a pelear consigo mismos tratando de calmarse cuando se exasperan. 

Pues ya Cold Iguana, solo diré.. WHATEVER!

¡Sí! Ese ha sido un buen approach hasta ahora. WHATEVER a mis pensamientos confusos. 
Less thinking, more feeling.
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Aunque pensándola bien, me he dado cuenta que estoy en busca de las verdades de la vida. Las verdades de las que yo misma soy víctima y bully. Las verdades que me corresponden y que me revelan mi propia identidad.

Quiero más que nada en el mundo entender mi ser, entender mi comportamiento y mis sentires. Quiero poder apaciguarme, poder exaltarme y comprender. Una vez más, parece que es mucho pensar. 

Espera Cold Iguana, ¿dónde quedó la mentalidad del ‘whatever’ ? 

Pues está bien cuando quiero ignorar las razones, cuando quiero tranquilizarme. Tal vez aplicable cuando quiero dejar de ser mártir de mis pensamientos cuando estos se vuelven caóticos. Ya ni yo sé si es lo correcto. 

Realmente me siento en un mar de emociones, sobre el cual trato de maniobrar mi barco. Trato de calmar los vientos como si fuera mi propio Dios, pero no puedo. Trato de lanzar anclas, pero no siempre funcionan. De repente todo se vuelve calma, puedo ver mi reflejo y escribo. En otros ratos el oleaje me golpea la cara, y yo le respondo a gritos con mi 'razón'. 

¡Rayos! Mira esto que he escrito. Mi mente es un vórtice de pensamiento, que espero y a la vez no...  algún día se vacíe.

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Cuando escribo estas cosas, es que me doy miedo.
¿Soy un ser humano tan complejo? … y yo tratando de ser simple.

viernes, 11 de julio de 2014

Somos tan diferentes

***Each of us has some kind of facility for understanding certain things. That’s why each of us choose differently.***


Aquí vamos a darle continuación al  post anterior donde concluyo (según mi pensar) que inconscientemente nos gustan aquellas áreas en la que nos sentimos más capaces, en las que logramos una mejor comprensión.

Pero entonces, ¿qué define que nos gusta, o más bien, en que somos capaces? Si todos fueramos dados a las mismas áreas no habría la gran diversidad de ramas de estudio que conocemos ahora. ¿Cómo puede ser  una persona tan diferente de la otra al punto de especializarse en aspectos tan distintos?

Jajaja tanto preámbulo para decirles que ni yo lo sé (yaaa perdón). Lo único que mi razón me da a entender es que como cada quien es conformado de una manera distinta, con antecedentes y experiencias únicas, las afinidades o las capacidades desarrollas son variadas. En mí caso, me gusta esquematizar los pasos, seguir secuencias, poder –ver- lo que está pasando, y no solo en mi cabeza pero en un papel. Otras personas tendrán otras prioridades al momento de entender un tema, y creo que esto hace nos lancemos a preferir cosas distintas.

Es como alguna vez leí (o escuché, o me lo inventé): las personas todas somos hechas de lo mismo pero lo que nos diferencia y define son nuestras vivencias, es así como se explican nuestros principios, carácter y prioridades.

Saludos!

miércoles, 9 de julio de 2014

Elección de carrera

***When choosing, we like what we understand***
 [en el contexto de elegir una carrera]

Sucede que estoy viviendo muchas buenas experiencias. En estos momentos me encuentro haciendo investigación y con eso descubro cosas que simplemente antes ignoraba. Esperen, no me refiero a la parte académica nada más. Por ejemplo, ahora entiendo mi carrera, y las demás carreras y todo O_O A ver, a ver Cold Iguana, más claro por favor.

Mira, es así:

Cuando decidía mi carrera mi pensamiento era el siguiente (o al menos eso es lo que creo)
Me gusta la química, no es mi mejor materia, pero porque me equivoco en tonteras. Es interesante y se ve misteriosa. Quiero eso, eso a lo que cierta gente huye. Para mí no es tan complicada, bueno si… pero me gusta ir pasito a pasito y entenderla. Es bastante gráfica y me la puedo imaginar. Veo enlaces, compuestos, mezclas. Si quiero seguir viendo ‘química’ en mi vida tengo que estudiar algo relacionado. Ok, lo único relacionado es ingeniería química, entonces eso debe ser lo que debo estudiar. Fin

Cuando comencé mi carrera no podía estar más contenta de estar "estudiando ingeniería química". Hasta suena bien (es que exagero la voz en mi mente cuando lo digo). Tenía esa satisfacción en la boca de estar estudiando ‘química’, pero en mi inocencia realmente no me daba cuenta de que no.

Ahora, ya más avanzada en mis años de universidad vengo a poco a poco entender de qué trata mi carrera en realidad. Ahora entiendo porque el joven del panfleto usa un casco, cuando antes se me hacía de lo más raro.

No voy a decir que no me gusta. Amo mi carrera, con el paso de las materias, la he comprendido y le he ganado cariño. No es que antes no lo tuviera, pero quería algo lo cual no sabía del todo. Ahora lo sé y me agrada saberlo. Me agrada saber que sé y que lo puedo hacer bien. Pero ahora queda en mí la duda: ¿me gusta porque lo entiendo, o por qué realmente me gusta?

Cuando comencé no sabía aprendería de reactores, de procesos y que el ambiente de trabajo sería ‘la planta’. No es que no lo quisiera, pero no lo sabía, en mi desconocer del mundo… lo ignoraba.

En resumidas cuentas me gustó la carrera como para elegirla porque entendía los conceptos de la ‘química’ del colegio y me siguió gustando porque la seguí entendiendo (aunque ya fuera algo diferente).

Lo que quiero decir es que nos agrada lo que sabemos, lo que entendemos (al menos así yo lo siento). Es así porque nos podemos poner en dominio de la situación, comprendemos lo que ocurre en los problemas y conocemos como abordarlos. ¿Será que más que gusto nos agrada sentirnos capaces? Puede que así sea. 

Proceso creativo

Hola Internet

Hace tiempo que no paso por aquí y ya me estaba carcomiendo la conciencia.

La cuestión: tengo muchas ganas de postear algo pero ningún tema ‘bueno’ se me venía a la mente. He estado presionándome con eso del tema, del tema (sí, la repetición fue a propósito), y cada que tengo una reflexión de esas en las que poco más y le encuentro sentido a la vida, la escribo para aquí retomarla. En pocas ese es el súper proceso creativo para estas entradas (por si alguien quería saber).

Lo que he escrito en pequeñas notas es lo siguiente:

When choosing, we like what we understand [en el contexto de elegir una carrera]
Each of us has some kind of facility for understanding certain things. That’s why each of us choose differently. 
I like… (or at least do not dislike) everything 
You can do anything, as long as it is clear enough in your mind (know how to do it, you can learn as well)

¿Qué es lo que quieren decir estas frasecillas? Todo jajaja. Para mi hacen mucho sentido porque son fruto de mis razonamientos raros, pero sé que para alguien que no siga mi hilo de pensamiento pueden no ser mucho.


Como quiero que sientan también esa desbordante emoción de ‘esto explica tanto: la vida’ les explicaré a detalle cada parte pero como es largo lo colocaré en otros posts.


Saludos!


viernes, 25 de abril de 2014

Mi aquí, ahora

Yo, sentada en el sofá que ya calenté tras el par de horas de apoyarme en él, misma posición. Con una computadora rosa sobre mis piernas desnudas, que emite un leve ronroneo que me adormece. Junto a mi el teléfono gigante que rogué por tener, tiene sus luces encendidas pero prefiero no despegar mis dedos del teclado. Mi maleta sigue a mi lado, en el mismo sitio donde la dejé al llegar. Otra maleta está, la de mi roomie, la cual me dio pista de que estaba dormida luego de que hice un escándalo hablando sola como luego suelo hacer. Eso es nuevo, antes mis pensamientos se quedaban más en mi cabeza, ahora quiero practicar sacándolos aunque a veces me pase de exaltación. En la mesa apoyo mis pies y siento como el filo hace presión en mis pantorrillas, una fuerza igual a la de mi peso sobre el lugar. Allí cerca también están los platos vacíos de lo que acabo de comer, las semillas y el jugo rojo delatan fue sandía y el aceite en el plato verde junto a los palillos rosas no dicen nada pero huele a atún. Si, uso palillos de vez en cuando para comer cosas simples por el afán de hacerlo. Escucho música, música de una lista de reproducción con cuatro canciones que me dicen el nombre de una sola persona. Es la persona por la que estuve hablando en voz alta al llegar, y la misma que me tiene bastante delirante. Pienso porqué escribo esto y no estoy segura, había hecho un borrador sobre un escrito acerca el destino pero no logré darle un sentido. No quería publicar algo sin bases y terminé escribiendo de lo más mundano, mi existencia en este aquí, ahora.