viernes, 3 de enero de 2014

No se qué, pensando en convivencia

Que quieres que te diga?  Hoy me siento reflexiva,  tal vez mucho. Entre las cosas que me siento a pensar es en las personas.  Suena simple,  seres humanos conviviendo y así. Pero sé que hay cosas mas allá de eso. Desde la parte de convivencia ya me llama el tema, es que realmente que tanto estamos conviviendo?  

Estamos rodeados de personas por donde miremos, con las que vivimos, vemos, topamos, personas al azar que pasan por nuestra vida. Pero, qué tanto dejamos se vuelvan parte de ella? En un mundo de constante desarrollo se vuelve cada vez más sencillo volverse independiente,  y no me refiero a la independencia que ahora me imagino pensaron, creo que debí decir solitario. Me refiero a que se vuelve fácil poco a poco dejar de mirar al de alado y únicamente centrarse en uno. Y no digo que enfocarse en sí mismo sea malo tampoco pero, desvincularse de la realidad si puede serlo. Cada vez existen más excusas, o estas simplemente se vuelven más fáciles, para no pasar tiempo con la gente. Entonces digo yo, qué nos pasa? Realmente nos estamos dejando llevar por la comodidad de volcarnos a nosotros, a nuestro ego y a nuestra conveniencia al punto de aislarnos del resto. 

Algunos dirán, no es malo, igual, puedo vivir de mi y para mi. Suena tentador, pero si le ponemos un poquito de cabeza veremos que aquello no es la mejor respuesta. Los seres humanos necesitamos de los demás, por más que lo queramos negar, nuestra existencia es gracias a que los éxitos han sido compartidos con la sociedad. Somos una especie sociable, aunque cada vez parezca lo contrario. Si dejásemos a uno de nosotros sin la compañía de otro, tarde o temprano la necesitará, no porque sea débil pero por nuestra propia naturaleza. Ese hecho no nos debe hacer dependientes, pero sensibles a la realidad de que no estamos hechos para estar solos. Somos como pequeñas hormigas que se juntan para un fin, porque en el fondo saben que solas no es posible (ahora que entre grupos de hormigas se quieran pelear y eso ya es otro tema..)

Entonces,¿por qué ese alejamiento si nos necesitamos? En lo personal creo que es una respuesta a nuestros propios miedos. Tenemos miedo de pedir ayuda, tenemos miedo de vernos vulnerables. Queremos poderlo todo y queremos respeto por eso. Cada día somos más competitivos porque sentimos el medio nos exige serlo. No satisfechos por sobresalir por nuestras cualidades buscamos ocultar nuestros defectos y en el intento de lidiar con todo flaqueamos. Tal vez no lo queramos aceptar pero si bien somos fuertes, por nuestras convicciones, nuestra fuerza de voluntad y trabajo, también somos débiles sin apoyo. ¿Qué es una gran mente sin grandes amigos que vayan a su lado? ¿Qué somos nosotros sin todas esas maravillosas personas?... seres humanos simplemente.


  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario